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Ya tenía yo ganas de volver...

Las bravas, las rayas de la silla de la terraza en los muslos, los kikos, las aceitunas con hueso, los termómetros marcando 35º, el aire acondicionado del cine, los pies negros del asfalto, el Luisma, vecinas tomando la fresca, marea humana recorriendo la Gran Vía, cuatro duchas al día, el martirio de la canción del verano, los ánimos exaltados del escote, las alioli repitiendo al ritmo de las claras, Rafaella Carrrá con sabor a gazpacho, las 3 de la mañana y seguimos de verbena, caras amigas todos los días, reír con tos y a carcajadas , fosas nasales de dragón retando la capa de ozono, vestidos a todas horas, la puerta del Sol aquí y ahora, los antidisturbios reconociendo al pueblo mostrando su cara... ¡Qué bueno es estar de vuelta!

El valle de A.

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Hoy en el paseo te he vuelto a sentir corriendo, a mi lado, buscando entre las hojas. A veces, pasas y me rozas, sigiloso. No con el caminar torpe de los últimos meses. Ahora caminas junto a mí, seguro y tranquilo. Como lo hacíamos antes. Esta tierra tiene mucho de ti; O ¿eres tú el que tiene mucho de ella? Un tiempo antes de que partieras te lo prometí, ¿lo recuerdas? Te dije que algún día te llevaría al valle que lleva tu nombre. Pienso hacerlo, compañero. Aunque tú me dices que aquí también estás contento. Que no importa la identidad. Te has vuelto aún más sabio. Hay días que, hablando con la familia, me olvido de que te has ido y a punto estoy de preguntarles cómo te encuentras. Son décimas de segundo hasta que la realidad me trae de vuelta y recuerdo que ya no tienes esta forma. ¿En qué te has transformado? ¿Qué les sucede a los seres tan puros cuando abandonan este plano? Recuerdo el sueño que compartimos la noche antes de tu partida. Íbamos los ...

Dulce para la hipoglucemia del corazón ;-)

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Dicen que todo llega. Yo casi siempre así lo creo. Ha habido veces que no. Pero ahora sí. Ahora siento que el círculo remonta. Poco a poco ha ido virando para tomar impulso y trepar hacia arriba. Hacia arriba. Aunque a veces se quede un poco atascado e incluso haga un pequeño "loop" asomándose hacia abajo. Es normal. De vez en cuando hay que dar dos o tres pasos atrás para coger carrerilla. Y la carrerilla mola. Es adrenalina a tope. Es sensación de " voy a por todas y nadie me va a parar". Y no es que me vaya a comer el mundo, que no tengo yo tanto hambre. Sólo quiero probar lo que me han puesto en el plato. Y ahora toca dulce. Voy a disfrutar del postre. Un bollito relleno del mejor chocolate que viene en un formato exquisito. Ni muy grande ni muy pequeño. Como está un poco caliente y el chocolate se derrite, le han puesto helado de avellana alrededor (como si supieran que es mi preferido) y para hacerme ...

Huele a cambio

Huele a cambio, a cosas nuevas pidiendo la vez para suceder, a sensaciones en conserva esperando el abre latas, a sonrisas saltando en nuevas caras. Huele a monte, a río, a viento que sopla con otro acento. Huele a kilómetros, a café de gasolinera, a bocadillo sentada en un bordillo, a mapa de carreteras. Sabe rico, muy rico...a incertidumbre deseada esperando ser sorprendida. Huele a camino por descubrir y ¡mi alma está contenta!

Entreabriendo puertas y cruzando puentes

Hoy me ha parecido ver las orejas del rechazo, he dado un salto hacia atrás y he corrido para esconderme y cerrar mi puerta con llave. El conocido olor del miedo ha llenado la habitación y no sabía bien dónde estaba más insegura si dentro o fuera.  Sobre la pared se han ido proyectando sombras del pasado, fantasmas con voz de hombre repetían: "Así no te quiero". Asustada he corrido hacia la ventana en busca de luz, pero las cortinas se empeñaban en envolverme para llevarse el recuerdo de las caricias. Desnuda de amor y hecha un ovillo he llorado pidiéndole al pánico que se fuera. Una luz del pasillo se ha colado por debajo de la puerta y me ha dado el valor suficiente para levantarme y girar el pomo. Respirando la rutina del miércoles he cruzado el puente de la distancia.  Creo que me voy a quedar un tiempo en esta orilla tratando de discernir lo que realmente sucede al otro lado. Será lo más seguro.

Arizona Capitulo II

Una lasaña vegetal y un par de cafés con leche en polvo más tarde aterrizamos en los -6 grados nevados de Chicago. Cómo no, la mitad del pasaje no puede esperar a que abran la puerta del avión para encender sus teléfonos móviles (es que tod@s son gente muy importante que deben resolver problemas de estado). Control de pasaporte. Sonrío al agente para indicarle que no tengo intención de matar a su presidente, tampoco llevo antrax en las bragas ni porto ninguna insignia comunista en el sostén. Te pide que pongas primero un pulgar, luego el otro, luego el índice, (¡venga hombre! ¡Saca el "Enredos" y así jugamos todos!) una muestra de saliva para los de CSI (¿hay versión Chicago?) y por fin el sellito de entrada. Ah! no, espera que vuelve a mirarlo y me dice ¿qué va a hacer una española en Arizona? Y el lado macarra de mi mente  piensa: traficar con tortillas de patata; Pero la rubia "Yin" pone cara de buena y dice emocionada: visitar a una buena amiga. La caída de...

Arizona Capítulo I

Entro en el avión. Compruebo mi espacio y sonrío; Nadie ocupa el asiento de al lado. Acoplo la mochila entre los pies, cambio botas por calcetines gordos de huellitas y me estiro todo lo permitido en clase turista. Organizo mis gadgets: almohada, manta, libro, gafas, cuaderno, boli, agua y chuches. Al otro lado un hombre sonríe al ver mi meticuloso despliegue logístico. El pájaro de acero despega y ante la falta de corrientes, pronto se estabiliza.  Flotamos entre las nubes a no sé cuantos pies de altura y una vez más me imagino un montón de pies en vertical escalando por el cielo. Tomo aire y llega a mis pulmones la sensación de libertad. La adrenalina empieza a brotar, estoy alerta, preparada para explorar. Sonrío a lo grande pensando en la aventura que comienza, en los secretos por destapar, tesoros por descubrir...y me lleno la boca de kikos y cacahuetes saboreando algo parecido a una victoria. Esto no ha hecho más que empezar...